Unas Navidades bajo el Calor de Benín

Hoy ando un poco más descansada, así que voy a escribir unas líneas antes de acostarme. Mañana vuelta al hospital y no se cuando me volveré a sentar delante del ordenador.

Durante estas fiestas he podido hacer muchas cosas. Fue extraño cenar sola en mi casa el día de Nochebuena, escuchando a mi familia al otro lado del teléfono y despues la misa del gallo, pero no puedo negar que para mí está siendo una forma de descubrir muchas cosas, tanto de una misma, de los demás... no voy a filosofar, no os quiero cansar

El día 25 estuve con Rafa en dos pueblos, comimos allí y fue chulo. Se comparte mucho en las celebraciones y eso ayuda mucho ante la realidad que a uno le rodea esta gente tiene una gran capacidad de salir adelante.

En Año Nuevo, estuve en Banikoará no hubo uvas pero hubo copita para brindar y tras un pequeño descanso de dos días en Bembereké, viendo a François, Paco y Lola. Y de nuevo vuelta a la normalidad: Comencé a ir de nuevo al hospital, me quedé allí tres días.

Reconozco que, aunque me gusta el hospital, porque es un contexto que se puede asemejar a lo que más conozco (aunque los ritmos y formas de trabajo son diferentes), la visita a los pueblos, el contacto con las mujeres es enriquecedor. Ayer mismo estuve con Mara y dos traductoras de visita en uno de los poblados, una disfruta con la acogida y el interés que muestran las mujeres en las cosas.

Estuvimos recorriendo el poblado para ver lo que habían trabajado en la limpieza de la aldea y las casas y se lo han "currao" ellas solas además, porque los hombres están en el campo con el algodón y les ha tocado hacerlo todo a ellas.

Por lo demás, poco a poco voy conociendo a la gente del barrio. El otro día estuve en casa de Joyce, una enfermera de Banikoará, que trabaja aquí en el hospital y poco a poco voy estableciendo relación con la gente. Hoy mismo,esta tarde ha estado una estudiante alemana y un chaval de la parroquia aquí en casa,hemos estado charlando un rato y despues con el chico le hemos estado ayudando a hacer unas tareas para el colegio entre Bianca (la alemana) y yo. Esta chica está aquí para hacer un estudio para su tesis doctoral.

Ayer estuve cenando en casa de Mara, una cooperante italiana (creo que os conté que había cenado algún día en mi casa), fue agradable y divertido también.

De momento, poco más, todo es diferente,pero quizás lo que más me cueste es adaptarme a este ritmo de trabajo diferente los días cunden menos pero también el calor cansa más.

Pero bueno, no me puedo quejar, la salud me respeta y no es poco.

Muchos besos a todos y felicidades a todos los que habéis cumplido años en estos días.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Piluki

Hemos tenido el encuentro de Laicos SMA y ya hemos programado el Festival pro Banikoara. Desde aquí quiero invitar a todo el que esté interesado en participar para que se ponga en contacto con: fssma@misionesafricanas.org

MUCHO ÁNIMO Y ADELANTE

MARIANO